Sabemos que con el euro, el dinero se nos va mucho más rápido que con la peseta. “Lo que hacíamos con 5.000 pesetas y ahora con 50 euros…”, decimos. Esto es cierto, pero se llama inflación, y con la peseta, diez años después, seguramente hubiera pasado algo muy parecido.
Pero, una vez resignados… ¿Por qué se nos va el dinero? Desde nuestra materia, las tarjetas de crédito, podemos dar algunos consejos al respecto.Seguro que muchos habéis notado que en numerosas ocasiones, cuando tenemos dinero en la cuenta vinculada a la tarjeta de crédito… se termina gastando. No se sabe por qué, pero se termina gastando. Un buen remedio para esto es tener una cuenta de ahorro donde esté gran parte de nuestro dinero, y encima generando una rentabilidad, y un poco de dinero en la cuenta corriente de la tarjeta. Esto quizá haga que en alguna ocasión no podamos comprar algo, pero después no lo echaremos de menos, os doy mi palabra. Sirve para evitar tentaciones y el uso indiscriminado de la tarjeta, y funciona.
También puede que penséis que es mejor tener dinero, como dicen las madres, “por si pasa algo”. Creedme si os digo que no pasará nada, y si nos tiene que pasar, hay muy pocas circunstancias que se puedan evitar teniendo dinero en una tarjeta de crédito. Podemos llevar un poco en efectivo para este fin.
Probad este consejo, ¡Seguro que os funcionará!