La tarjeta de crédito virtual | Quierocredito.com

La tarjeta de crédito virtual



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5 de Septiembre de 2011
Publicado por Rebeca en Mastercard, Visa, fraudes, tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito virtuales parecen ser la solución a los fraudes que tantas preocupaciones dan a los clientes que ya no saben cómo protegerse de las mil estrategias que se han inventado para cometer estos delitos propios del siglo XXI.

La tarjeta de crédito virtual es simplemente un número (generalmente de 16 dígitos) emitido por una entidad bancaria o una compañía especializada como Visa o MasterCard. El número se introduce en los formularios de pago o se entrega cuando se hace alguna compra por teléfono.

Al igual que el dinero plástico, tiene sus claves de acceso, pero en este caso se pueden cambiar cada vez que el cliente lo desee. Casi todas son prepago, lo que obliga al cliente a cargarlas cada vez que lo necesite. Si el cliente lo desea puede habilitar la tarjeta de crédito virtual por algunas semanas, aunque casi siempre tiene una vigencia de un año o más.

Las más conocidas son la Paypal, una empresa estadounidense propiedad de eBay que comercializa este tipo de servicios para transferencia de dinero, pero que también permite realizar compras electrónicas.

En España, La Caixa tiene una de las más famosas del mercado: la Cybertarjeta, que permite recargas de hasta 1.500 euros para utilizar en cualquier comercio electrónico del mundo.

Entre las principales características de las tarjetas de crédito virtuales podemos mencionar:

* Son más seguras porque no se pueden robar.
* Las claves pueden cambiarse.
* Es prepago y sólo tendrán el saldo que decida el cliente.
* Si no utilizas el dinero lo puedes reintegrar a tu cuenta bancaria.
* Algunas entidades le incorporan el servicio de protección de pagos.

Aunque es más segura que una tarjeta de crédito convencional, es importante recordar que al ser utilizada en el comercio electrónico es susceptible a caer en poder de los hackers, así que eso nos obliga a tomar precauciones tan simples como evitar hacer compras en ordenadores desconocidos y en tiendas electrónicas dudosas.