Entre los fraudes más comunes que se cometen con las tarjetas debemos mencionar los que se hacen a través de los cajeros automáticos:
* El ladrón consigue ver el número que el cliente teclea y lo utiliza una vez que le roba la tarjeta de débito.
* Los delincuentes llegan a veces a manipular el cajero automático colocando dispositivos en la ranura de la máquina que logra captar la información de la tarjeta de débito.
Fraudes por Internet:
* Phishing: envían correos electrónicos en nombre de las entidades bancarias pidiendo los datos del cliente. También envían un enlace que podría engañar a cualquiera porque utiliza el logo y los colores de las entidades. Si la víctima pincha el enlace le llevará una página similar a la de un banco o caja de ahorro y ahí introducirá los datos sin saber que se trata de un portal creado por estafadores.
* En los cibercafés los delincuentes instalan un chip o un programa que capta las claves y datos que la gente introduce un usuario en cualquier web.