Lo hemos contado en numerosas ocasiones, pero nunca está de más repetir las precauciones que hay que tener en cuenta a la hora de usar las tarjetas de crédito. Y resulta especialmente útil recordarlas en periodos como los vacacionales, cuando sacamos a pasear nuestras tarjetas con más frecuencia de lo habitual.
Hoy encontramos un interesante reportaje en Expansión sobre el particular.
Lo primero, tranquilidad. Aunque fraudes, haberlos, haylos, “de cada 100.000 euros que se mueven con tarjeta, tan sólo 2 euros son fraudulentos”, según Expansión. Pero, si suceden, hay que tener en cuenta que las entidades que gestionan las redes de pago, como Servired o 4B, no son las que nos van a solucionar nuestro problema, porque el contrato lo firmamos con una entidad bancaria.
Ahora bien, “el papel de estas compañías a la hora de determinar si un titular de un dispositivo de crédito puede ser víctima de un robo es fundamental”, seguimos leyendo: “En el momento que se cargan a cuenta operaciones que no corresponderían con el perfil del titular, por ejemplo un pago en Pekín de un madrileño en el mes de febrero, salta una alerta que avisa a la entidad”. Entonces, la entidad se pone en contacto con el banco para investigar un posible fraude. Claro que, en verano, estas alertas disminuyen, porque es más frecuente que viajemos y hagamos esos ‘pagos extraños’.
El reportaje también señala un servicio que se ha puesto muy de moda: los avisos por SMS a los usuarios de tarjeta, que alertan de las cantidades gastadas y en qué lugar se ha pagado con la tarjeta en cuestión.
Si quieres leer el texto completo -cosa recomendable, por otro lado-, visita la web de Expansión.