El envío de dinero es una constante entre los inmigrantes y sus familias, que se quedan en su país de origen. Sin embargo, en ocasiones surgen imprevistos… y el dinero no está disponible cuando debe.
Para evitarlo, surgen productos como la tarjeta internacional prepago de Cajamar.
Es una de las fórmulas más cómodas y seguras para poner efectivo a disposición de otras personas en cualquier país, mediante la precarga del saldo de la tarjeta para su uso por el beneficiario en cajeros automáticos o el pago en comercios.
Se trata de una tarjeta de débito con prepago (Visa Electrón), lo que significa que sólo y exclusivamente se puede disponer del saldo previamente cargado. Con ella se puede retirar efectivo en cajeros automáticos de todo el mundo con distintivo VISA y pagar en comercios.
La tarjeta se emite por cuenta y orden del cliente titular a favor del beneficiario que así sea designado, se le envía antes de hacer la primera carga y, una vez comprobada su recepción, se le hace llegar la clave (el PIN) que puede ser modificado a su conveniencia.
Una vez el beneficiario confirma las recepciones de la tarjeta y de la clave (PIN), el titular puede proceder a cargar la tarjeta para su uso por el beneficiario, con un límite de 1.000 euros por carga y acumulado mensual de 1.500 euros.
Para más información, visita la web de Cajamar.