Aunque es difícil hablar en términos generales sobre las comisiones que se aplican en el mercado de las tarjetas de crédito, lo cierto es que, aunque cada entidad ponga sus propios límites sobre el particular, sí existe una definición general de lo que pueden cobrarnos por tener este tipo de productos.
Las principales comisiones se cobran por emitir y mantener las tarjetas, pero también podemos pagar por otro tipo de servicios, como, por ejemplo, pagar con nuestra tarjeta de débito o crédito en países extranjeros.
Las principales comisiones que pueden cobrarnos por nuestras tarjetas son las siguientes:
- Comisión por emisión, renovación y tenencia de la tarjeta. Si optamos por conseguir tarjetas “supletorias” para miembros de nuestra familia, asociadas a una misma cuenta, las comisiones varían, pero también suelen existir. La cuota anual que se paga por la tarjeta de débito es, como media, de 16,75 euros, que ascienden a 33,39 euros si es de crédito.
- Comisión por retirada de efectivo y consulta de movimientos en cajeros automáticos. ¿Quién no la ha pagado alguna vez? Vas por la calle, necesitas dinero en metálico y no encuentras un cajero de tu entidad. Si la necesidad impera, terminas sacando de cualquier sitio… pese a las comisiones que te cobren. Eso sí, no lo pagues a cualquier precio: el cajero tiene que informarte de la comisión que te cobrará. Si la tarjeta del usuario es de débito, no paga nada por la disposición de efectivo en cajeros de su entidad. Si saca dinero de la propia red en otro banco, abona como media 0,78 euros. En el caso de que utilice otras redes, la comisión asciende a 2,79 euros y a 2,93 euros, si lo hace en el extranjero.
- Comisión por pagos en el extranjero. Ojo cuando viajes y pagues con tarjeta: si la moneda de cambio es el euro, no suele haber problemas, pero conviene consultar con el banco antes de pagar (o antes de salir de viaje).
- Comisión por duplicados de tarjeta, traspaso de saldo, extractos especiales, activación de pagos mediante teléfonos móviles o carga de una tarjeta monedero.
- Comisión por cancelación anticipada -si el cliente devuelve el dinero antes de lo pactado-, por excedido -si supera el límite del crédito- y por reclamación -en el caso de que el banco tenga que dirigirse al cliente para reclamarle pagos y pedirle que devuelva las cantidades adeudadas. Estas comisiones sólo se pagan en las tarjetas de crédito.
Vía Consumer Eroski.