Parece fácil; vas al banco y les dices: “Quiero una tarjeta de crédito”. Y entonces van y se sacan un plastiquito de la manga… y voilà!, ya tienes tu tarjeta a mano.
Pero no: aunque los bancos están deseando vender, como cada vez tenemos menos dinero, no suelen arriesgarse a prestar a cualquiera sin garantías, y van a pedirte unos cuantos documentos para darte tu ansiada tarjeta.
El fin de mes es un buen momento –además de para tirarte de los pelos estirando el sueldo… o el subsidio– para hacer balance. Por ejemplo, de las mejores tarjetas que hemos encontrado durante abril.
Tarjetas para jóvenes, para amantes del cine, para locos de los libros, para los que están en las nubes… Ahí va el top ten de Club Tarjetas.
Desde que Springfield también es para chicas, a una le cuesta resistirse a comprar ropa barata, cómoda, moderna y a buen precio. Y si además te enganchan con productos de fidelización, ¿cómo evitar la tentación?
Tener la Tarjeta Springfield es una garantía de que parte de las compras que realices revertirán en tu propio beneficio… en forma de descuentos o de Dinero Springfield, como lo llaman ellos.
Voy a Fnac y no sé en cuál de las plantas quedarme. Si subo hasta los libros, me quiero llevar cinco o seis; si me quedo en los discos, siempre encuentro tres o cuatro ofertas que me encajen; si bajo hacia los ordenadores… mejor ni lo cuento. El problema es: ¿cómo lo pago?
Solución: Visa Fnac. Te da facilidades de pago y, además, genera descuentos para los usuarios con cada compra que hagan, aunque sea en otros comercios.
Estoy por crear una sección en el blog dedicada única y exclusivamente a los futboleros. Sí, porque resulta que no hay día que no encuentre tarjetas nuevas relacionadas con el fútbol. Y ahora que llega el Mundial y se dice que es el año de nuestra selección, más aún.
Los últimos en aprovechar el tirón de La Roja han sido los encargados de marketing de Euro 6000 Visa, que han lanzado una nueva campaña para que sus usuarios puedan viajar gratis a Sudáfrica y vivir la cita deportiva a cuerpo de rey.
Llega el buen tiempo, el sol, el calorcito… y las ganas de ponerse ropa de verano. A ser posible, nueva. Y claro, una se va de compras, saca la tarjeta a pasear y, cuando ve el saldo, desearía haber tenido una tarjetita que le devolviera parte del dineral gastado.
Porque existir, existen. Un montón, de hecho. Y hoy hablaré/escribiré de una de ellas: la tarjeta AVANT de Caixa Ontinyent.
Que levante la mano quien no tenga un pantalón vaquero en el armario. Venga, va, levántala si puedes. Seguro que alguna vez has caído. ¿Quién podría resistir a la tentación de los básicos? Y ahora haz lo mismo, pero con la tarjeta. Dime que no tienes tarjeta de débito o crédito. Dímelo. Seguro que me mientes…
Porque la tarjeta es a tu cartera lo que el vaquero a tu armario… y, bien mirado, ¿por qué no hacer un básico al cuadrado? Existir, existe: es la Tarjeta Visa Jeans de La Caixa.
Confieso que la tecnología chip en las tarjetas de crédito era para mí algo completamente extraño hasta hace unos pocos días. Yo tenía una tarjeta con este cacharrito, sí, pero durante mucho tiempo había pagado con ella a la antigua usanza: el dependiente de turno pasaba la banda magnética por el datáfono y la que suscribe firmaba. Y punto.
Pero resulta que lo del chip es mucho más que un adorno, como cabría pensar hasta el momento en que otro dependiente de turno, esta vez equipado con un datáfono moderno, no pasó la tarjeta por la banda, sino que la introdujo… y me pidió que marcara el PIN.
¿Te gusta el cine y no sueles ir porque es caro? Pues en Cajasol están dispuestos a que no te pierdas lo último del séptimo arte. Resulta que la entidad andaluza está de cumpleaños (nada menos que 175 primaveras) y lo celebra con un regalo de lo más hollywoodiense.
¿Primera condición? Haber hecho al menos una compra con la Tarjeta Joven Cajasol durante el mes de marzo.
Albricias: un lunes con buenas nuevas. No tenemos más dinero en el bolsillo, pero parece que, en un futuro no muy lejano, algo más de calderilla sí nos quedará en nuestras tarjetas. Atentos: Visa Europa se ha comprometido ante la Comisión Europea a rebajar las comisiones interbancarias que cobraba por los pagos realizados con tarjetas de crédito.
La compañía ha propuesto situar en 0,20% del precio final de un producto o servicio el nivel medio de estas comisiones, lo que supone un descenso del 30% en las tasas que venía cobrando hasta ahora.