El fraude de tarjetas de crédito sigue siendo una de las prácticas habituales por las redes de estafadores profesionales, siendo la clonación de tarjetas la más conocida.
Si bien es cierto que a veces es complicado poder detectar la manipulación de cajeros u otros terminales, hay otro tipo de hábitos por parte del usuario que evitarían en muchas ocasiones el skimming, o la clonación de tarjetas de crédito.
Quienes pensaron que en época de rebajas los consumidores quemarían las tarjetas de crédito, en virtud de los bajos precios que se pronosticaban, estaban muy equivocados.
Un estudio realizado por TNS revela que el 24% de los consumidores o lo que es lo mismo uno de cada cuatro han reducido la utilización de las tarjetas de crédito en época de rebajas. La razón: el temor a fraude.