La Archidiócesis de Rio de Janeiro se plantea en la actualidad la posibilidad de extender el catálogo del programa de ofertas de la tarjeta de crédito Solidaridad Católica que se promocionó en Brasil durante la última visita del Papa a Sao Paulo. La extensión de la oferta llega tras la gran aceptación y la popularización de la peculiar tarjeta en el país.
La tarjeta Solidaridad Católica apareció en diciembre de 2007 fruto de un convenio entre la misma archidiócesis, el Banco Itaú y la empresa VISA Brasil.
El objetivo último de la tarjeta de crédito del Itaú es la recaudación de dinero en efectivo para la obra social de la Iglesia y el sostenimiento de proyectos para erradicar la pobreza en Rio de Janeiro y en otras ciudades donde una parte importante de la población permanece marginada y socialmente excluida.
Los clientes, que hacen uso de la tarjeta, saben que una parte del beneficio obtenido por el Banco Itaú en las compras efectuadas con sus tarjetas van a un fondo gestionado por la Archidiócesis de Rio para los marginados.
El proyecto publicitario de la tarjeta fue encomendado a la agencia local de marketing DPZ que contribuyó a la difusión de la campaña de su promoción durante la visita de una semana del papa Benedicto XVI en mayo de 2008.
El cardenal arzobispo de la Archidiócesis de Rio de Janeiro, Eusébio Scheid, ha declarado en varias ocasiones estar satisfecho del aprovechamiento que se ha hecho del recurso de las tarjetas de crédito, al “usar el capitalismo para canalizar el dinero para los pobres”, dijo.
Brasil representa en la actualidad una economía emergente y en desarrollo, con un crecimiento latente y moderado. Una economía a la que la crisis internacional ha afectado en mucha menor medida que a la de otros países de su entorno. El flujo de capitales ha extendido el uso de las tarjetas de crédito entre los niveles más bajos de la clase media, algo de lo que se ha beneficiado esta iniciativa de la Iglesia brasileña.