Esta semana hemos conocido los datos de las líneas de financiación ICO para viviendas VPO, que además de haber sido rechazados por la plataforma por una vivienda digna, se ha comprobado que los bancos no están interesados ni lo más mínimo en facilitar el acceso a estos créditos.
Con la moratoria de las hipotecas sucede lo mismo, 5800 familias se han beneficiado de la moratoria en las cuotas de sus hipotecas la razón; la misma, a los bancos les está interesando más refinanciar con el cliente incrementando plazo e interés, que facilitar el acceso a la moratoria del gobierno.
Más de 100.000 empresas han cerrado en el último año por un círculo vicioso que no termina de romperse:
Las administraciones públicas, organismos autónomos y grandes empresas no pagan los servicios contratados.
La situación de las familias deja el consumo en niveles mínimos.
Estas dos premisas son las responsables de la situación de las PYMES españolas sin cobrar los servicios y sin demanda de productos no hay liquidez, los bancos no dan créditos, el sistema se paraliza y la empresa tiene que cerrar.
Conocimos también los datos relativos a la innovación de una empresa Malagueña que creó la que sin duda pasará a la historia como “la ruta del embargo”, más allá de lo novedoso de la iniciativa y de la felicitación por convertirse en el representante de eso que es tan necesario en tiempos de crisis que es innovar dentro del caos, debemos analizar el por qué del éxito.
Existen fortunas elevadas disgregadas por el mundo que este tipo de iniciativas aúnan y se consigue una leve reactivación del movimiento.
Parece, una vez, más que el reparto de los recursos existentes sigue siendo la clave de las economías.
La solución a las pymes pasa por desarrollar modelos a través de los cuales los grandes capitales puedan encontrar atractivo el mercado empresarial español y decidirse a formar parte de él aportando liquidez y capital.
Debemos lograr que el sistema productivo español sea atractivo e interesante, flexible con capacidad de ser moldeado hacia todo lo que hoy resulta imprescindible para la supervivencia.
Un sistema productivo capaz de adaptarse a nuevas formas de funcionar, a nuevos procesos y con adquisición de formación todo lo nuevo relativo a nuestro negocio.