La Comisión Europea no ve aún signos de recuperación, a medida que pasan los días y los meses la situación aparentemente se va complicando.
No se ha resuelto el problema de la morosidad hipotecaria y ya están comenzando a saltar las primeras chispas de la morosidad de las tarjetas de crédito.
Por este motivo la Comisión Europea ha decidido modificar el modelo de regulación y supervisión de forma que, en el futuro, no exista la posibilidad de llegar a situaciones como la actual.
El control se efectuará por medio de un Consejo de Riesgos que evaluará y emitirá alertas cuando surja alguna amenaza en los sistemas bancarios, aseguradores y bursátiles.
Obviamente y como era de esperar la resolución de Bruselas ha generado rechazo incluso antes de ser aprobada.
Londres, principalmente se han negado a que la Comisión Europea supervise sus órganos nacionales.
La idea de Bruselas es que el nuevo órgano regulador comience a funcionar a comienzos de 2010 y no prevé quitar relevancia a los supervisores nacionales.
En el caso de España tanto el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores y la Dirección Eeneral de Seguros, seguirán ejerciendo sus funciones.
La función de la Comisión Europea es establecer los instrumentos necesarios para supervisar las actuaciones y evitar esta situación de destrucción total.
Ahora la pregunta se centra en :
Si los órganos internos; Defensor del Pueblo, Organizaciones de consumidores, Ausbanc, etc., denuncian la inoperancia de los órganos supervisores y la Comisión Europea considera que necesitan una regulación, ¿ no sería necesario intervenir ahora a fin de evitar que la situación siga deteriorándose?