Los bancos han decidido establecer nuevos métodos para detectar cuales son los clientes susceptibles de caer en morosidad.
El método tradicional de estudio de ingresos y gastos no les funciona, dicen y han decidido por utilizar un sistema innovador que incluye entre sus departamentos de evaluación a psicólogos y estudiosos de las conductas.
La morosidad de las tarjetas de crédito se está desbordando en nuestro país y los bancos no están dispuestos a asumir que se les vaya de las manos como sucedió con las viviendas.
Hay que recordar que, la especulación y el abuso a las familias, unidos al poder que los órganos gubernamentales siempre han concedido a este sector, fue lo que llevó a nuestra sociedad a los niveles de morosidad existentes.
Ahora antes de conceder una tarjeta de crédito un grupo de psicólogos y evaluadores de la conducta someterán a los clientes a una serie de preguntas relacionadas con sus hábitos de consumo cuyas respuestas servirán de complemento a los índices de endeudamiento y serán las que determinen si existe riesgo o no de morosidad e impago por parte del cliente.
Así los usos que una persona de a su tarjeta de crédito, si se utiliza para ir al médico o para pagar las cervezas un viernes, determinarán cuál es el grado de morosidad que podría presentar el cliente.
En tiempos de crisis imaginación, sin lugar a dudas los más contentos… los psicólogos que van a equilibrar la falta de trabajo por la crisis actual y la ausencia de liquidez de las familias para realizar terapias, con los contratos y convenios que firmen con los bancos para que les ayuden a determinar si el cliente pagará o no.
Insólito