España se encuentra caminando por la misma senda, por lo que no estaría de más tomar nota de lo que sucede en otros lugares del mundo y tomar medidas antes de que la situación nos explote entre las manos.
El presidente Obama ha establecido leyes que restringen las prácticas abusivas de los bancos en lo relativo a las tarjetas de crédito.
La legislación es dura y hace responsables a los bancos, los emisores y los consumidores por los intereses cobrados y la ligereza con la que las familias hacen del “crédito una forma de vida”
La Ley dificulta a los emisores de tarjetas el aumento especulativo y arbitrario de tasas de interés .
Los intereses como ocurre en nuestro país, están muy por encima de las tasas del sistema financiero y es más que probable que de no regularse, se produzca una explosión masiva en la morosidad de este instrumento financiero.
EEUU ya está en situación de tomar medidas tras la burbuja inmobiliaria ya que las cifras anuncian que de no actuar pronto, la morosidad por deudas incobrables de tarjeta de crédito se descontrole.
Los bancos y entidades financieras se han opuesto taxativamente a la ley que fue aprobada con el apoyo y unanimidad abrumadora del congreso.
La ley para la reforma del sistema de crédito, que es como se denomina, entrará en vigor en enero de 2010 y pretende regular situaciones en las que usuarios de tarjetas de crédito se han visto afectados por incrementos de tasas que, en muchos casos han superado el 20%, mientras el tipo de interés se sitúa en torno al 0% con el fin de reactivar la economía.
Así mismo se instó a las familias a actuar con responsabilidad, fomentar el ahorro y salir de la espiral de destrucción del tejido económico familiar que supone la vida a crédito y el vivir por encima de las posibilidades de cada uno.
Estas son algunas de las prohibiciones que establece la Ley:
Se prohibirá a las compañías dar tarjetas a menores de 21 años.
Los consumidores recibirían un preaviso de 45 días y una explicación antes de que se les aumentasen las tasas de interés.
Un cliente tiene que tener un atraso de un pago mayor a los 2 meses antes de empezar a generar intereses de demora.
Si el dueño de la tarjeta regulariza su situación dentro de los 6 meses siguientes el emisor tendrá la obligación de restablecer la situación y retroceder los intereses cobrados.
Y es que los datos, igual que en España no dejan de sorprendernos; 700 millones de tarjetas en circulación en EEUU (una media de 2 tarjetas por cada persona, hombre, mujer y niño) con una deuda, según los datos de la Reserva Federal de 1 billón de dólares.
El 60% de las tarjetas fueron otorgadas por tres bancos, J.P.Morgan-Chase, Citigroup y Bank of America.
En este sentido el diario The New York Times denuncia que las zonas más afectadas por destrucción de empleo son las más castigadas con condiciones abusivas por parte de los bancos profundizando en la morosidad y recesión de millones de personas.
Sería deseable que el gobierno español tomara medida similares para la morosidad del crédito existente en nuestro país, por mucho que no le guste a los bancos… es la única solución,